miércoles, 7 de febrero de 2018

¿QUÉ ES REALMENTE "ATÍPICO"?








La serie Atípico se estreno en Netflix en Agosto de 2017. Trata sobre la vida de Sam, un adolescente TEA y de su familia mientras este intenta conseguir una novia y su familia pasa por diversos amores y desamores. La serie fue creada, producida y escrita por Robia Rashid, que había participado previamente en series de gran éxito, siendo “Como conocí a vuestra madre” la más conocida.





Análisis




La serie es bastante entretenida de ver, no hay momentos ni demasiado aburridos ni momentos demasiado ridículos que arruinen el visionado. Varios actores y actrices como Bridgette Loundy-Paine, que interpreta a la hermana de Sam, o Nik Dodani que da vida a un (tremendamente pervertido) amigo del trabajo, Zahid. Mención especial merece Keir Gilchrist, el protagonista. Aunque su trabajo cae bastante en el estereotipo de cómo es un autista, el actor logra dar mucha verosimilitud al personaje y protagoniza buenísimos momentos de comedia a lo largo de toda la serie (es comedia que surge cuando los autistas señanalamos la falta de lógica y estupidez de muchas cosas que la gente da por supuestas).



Pero aun así la serie tiene varios defectos, siendo el primero el que es un conjunto de historias, en la que el autismo solo ocupa una pequeña parte, y que cada cual parece sacada de una serie diferente. Tenemos el drama romántico adolescente con la hermana y el chico “rebelde” (que personalmente me parece una copia de “Quiero ser como Beckham”), el drama de la madre al estilo “Sexo en Nueva York” que relata (con camarero atractivo incluido) por qué las mujeres a partir de los 40 empiezan a actuar como adolescentes. (interpretada por Jennifer Jason-Leigh) y la comedia a lo Big Bang Theory con Sam y Zahid entre dos chicos frikis en los que el “experto” en chicas es en realidad un chico lujurioso y patético enseñando a un inocente formas rapidas y de dudosa moralidad para tener sexo.  Ninguno de los momentos llega a estar mal dirigido, pero muestra que a la serie le falta un foco central y que no se atrevieron a mantener el autismo como el centro de la serie.




El espectro en la serie.





Como ya he mencionado antes, la serie no brilla en este aspecto. Sam no está mal llevado y no es una mala caracterización de una persona TEA,  y aunque tiende bastante a los estereotipos, lo hace sin ser excesivamente obvio. Más de una vez una Persona TEA se podrá sentir identificada con él y con sus dificultades, tics y formas de ver las cosas.



Por desgracia, tras el primer capítulo el centro da la serie pasa a ser un conjunto heterogéneo en el que las tramas de sus amigos y familiares pasan a tener un mayor peso. Cierto es que la búsqueda de Sam por tener novia es algo recurrente en todos los capítulos, pero se pierden muchas posibilidades que se podrían haber desarrollado, como el acoso o su trabajo (como vendedor de cara al público nada menos) que hubiesen mantenido el foco sobre el autismo y que sabemos que darían para crear muchas líneas argumentales.



Me entristece también el ver que se reduzca toda la evolución de Sam a su capacidad de tener una pareja y llegar a tener sexo. Varias veces he defendido la capacidad que tenemos las personas TEA de amar y tener pareja, y como lo deseamos como cualquier otra persona, pero aun así no puedo evitar ver como Sam no tiene un objetivo claro. No se plantea el tener una relación a largo plazo o la reprocidad que le exigirá la relación, ni es consciente de las maravillas de tener a alguien que desea estar a tu lado el resto de su vida.



A lo largo de la serie vemos como Sam se muestra mas interesado en “explorar el universo femenino” mas para conseguir sexo que realmente porque de manera romántica busque tener a una novia que le entienda, le quiera y le comprenda tal como es. Ejemplo de ello son el capítulo de la fresa, el de la proposición de sexo o en el que ve por primera vez unos pechos. Estos giros en la trama hacen que te dé la sensación de que estás viendo la película American Pie más que una serie de autismo. Y aunque (tanto en American Pie como en esta serie) hay algunos momentos “románticos” están tan esperpénticamente llevados que no hacen sino afianzar esta postura.



 En todo momento si Sam empieza buscar una novia es por sugerencia de su Psicóloga, interpretada por Amy Okuda. Considero que este foco tan superficial en el tema de tener una relación de pareja no permite explorar otros retos para el personaje.





Por último deseo hablar acerca del mayor fallo de cómo representar el autismo (aquí y en muchos otros sitios) en la serie, lo que me obliga a hablar del personaje de la madre, Elsa, y del tratamiento del autismo como una tragedia que destruye la vida de los padres.



Mientras que soy consciente del las dificultades, batallas y sinsabores que supone el criar a un hijo en un mundo que no está adaptado a él, si reconozco que la labor y los sentimientos de los padres merecen ser reconocidos y apoyados, y aplaudidos; Pero por desgracia, muchas veces se maximiza una imagen de que la cría de un niño autista es sufrimiento constante. El regodearse en el sufrimiento y las dificultades impide que los padres comprendan a sus hijos, conecten con ellos y aprendan mutuamente creando una relación que nunca será “normal”: una relación de amor y comprensión sincera entre padres e hijo.



El activista autista Jim Sinclair explicaba en su artículo “No sufran por nosotros”(que podéis ver pinchando aqui ) que acabábamos por sentir al ver esto:



”Por lo tanto, cuando los padres dicen,
“Desearía que mi hijo no tenga autismo,”
Lo que realmente están diciendo es,
“Desearía que el hijo autista que tengo no exista, y que tuviera un hijo diferente (no autista) en su lugar.””



Esto es por desgracia implicado por Elsa cuando da a entender varias veces que perdió muchísimo de su vida por cómo es su hijo, usándose esto como excusa para varios comportamientos muy destructivos que ella comete. Para añadir sal a la herida, acude a un grupo donde (siguiendo el estilo de una reunión de familiares de alcohólicos) comparten como sufren. Nuevamente, el encontrar apoyo es una muy buena idea pues ayuda a tomar la tarea de ser padre de una forma más positiva, pero la serie no lo muestra de esa forma. Se trata además de una madre muy controladora con su hijo, llegando a discutir con la psicóloga de Sam por llegar a sugerirle que podría alguna vez buscar pareja.



La propia psicóloga trata de ayudar a la madre con ello, sugiriéndole de forma comprensiva que acuda a terapia ella para superar los miedos y ansiedades ante la independencia de su hijo (cosa que rechaza groseramente). Sé que es normal sentirse protector con alguien que tiene dificultades, pero hablamos de un chico que es perfectamente capaz de tener un trabajo con el que pagar sus gastos. DE CARA AL PÚBLICO.






Tenemos que poder señalar en qué momento los padres sobrepasan sus obligaciones y señalar que ser padre de un autista es bueno y es malo, pero que siempre, siempre es maravilloso si hay sincero amor y comprensión.








1 comentario:

  1. Por éstos días leí un comentario en Twitter, bastante crítico hacia los padres. Tras leer tu blog, considero que no es fácil para ambas partes.
    La persona con autismo vive en medio de tantas adversidades, y los padres sufren y padecen con ellos también.
    Pero si estoy de acuerdo en que la aceptación y el apoyo es fundamental.

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